Las encimeras Silestone son tan resistentes como atractivas, pero no siempre sabemos cuál es la mejor técnica para quitar los rastros de suciedad de la cocina y no dejar ningún arañazo o hacer desaparecer para siempre los reflejos de grasa. Sigue estos pasos para limpiar encimeras de Silestone y dejar la tuya como nueva.

En primer lugar, con un trapo humedecido quitaremos toda la suciedad que normalmente se acumula en las encimeras como migas, gotas de aceite o sal derramada.

Una vez tengamos la superficie despejada de cualquier residuo, cogeremos un recipiente con agua caliente y detergente y mojaremos un paño con la mezcla. Frotaremos ese paño por toda la superficie incidiendo en las zonas que notemos pegajosas. Cuando creamos que ya no queda suciedad, pasaremos una bayeta, que recoge mejor el jabón, y quitaremos los restos de detergente y agua que hayan quedado en nuestra encimera Silestone. Dejaremos secar al aire.

Una vez esté seca, la revisaremos para estar seguros de que no nos hemos dejado ningún residuo. También podemos sustituir el jabón por uno especializado en limpiar cristales. El proceso es el mismo, y en este caso el producto asegura un aporte extra de brillo a la encimera, aunque para que sea perfecto, deberemos elegir un limpiacristales que contenga un agente desinfectante ya que la cocina junto con el baño son las partes de la casa donde más peligro hay de que los gérmenes se acumulen.

Ante manchas rebeldes es mejor recurrir a un detergente especializado en quitar manchas y actuaremos de manera similar a como hacemos con las prendas: aplicaremos el producto directamente en la mancha y dejaremos reposar durante 15 minutos. Limpiaremos con agua y con un paño para no dejar rastros.

Si encontramos restos de escayola, pintura o cualquier elemento difícil de remover con jabón, con una espátula para encimeras y mucho cuidado quitaremos las capas superiores y después intentaremos hacer desaparecer con agua caliente y jabón los restos que están directamente adheridos a la encimera.

Recuerda que productos como la acetona, disolventes, desengrasantes para el horno, limpiadores químicos agresivos e incluso jabones con una base de aceite posiblemente dañen el color o el esmalte de nuestra encimera Silestone, así que evitaremos cualquier contacto con la superficie.

Como podemos ver, limpiar una encimera Silestone no es tan complicado como parece, solo necesitamos un poco de paciencia y saber qué producto es el más adecuado para cada mancha.